Cuando la frontera es el idioma


Carlos E. Verde Salina

María Nóbrega: «Me gusta servir de puente entre los idiomas; que mis capacidades se usen en pro de comunicarnos y romper esas fronteras». ¿Cuán grande es la barrera de la lengua? Conversamos al respecto con la traductora María Nóbrega, para conocer más sobre cómo es el mundo cuando se vive entre varios idiomas.

Número 1|Edición Fronteras|2019|Entrevista

Barreras, fronteras, límites, son solo alguno de los sinónimos que pensamos al tener que comunicarnos con alguien que no habla nuestro idioma. Algunos logran superar esas fronteras, otros no. Y hay personas que nacieron para ayudar a que nos entendamos, para ser ese puente entre una lengua y otra y acortar nuestras distancias.

Una de ella es María Nóbrega, una argentina que desde pequeña se inclinó por el mundo de los idiomas y que de adulta se convirtió en traductora. Trabajó durante treintaidós años en las Organización de Naciones Unidas (ONU), donde ocupó el cargo de jefa del Departamento de Español. Actualmente, vive en Nueva York, una ciudad que para ella es «un espectáculo constante», no solo por su variedad lingüística, sino por su diversidad cultural.


¿Cómo empezó en el mundo de la traducción?, ¿qué le llamó la atención?

Desde muy pequeña mi mamá me llevó a un kindergarten bilingüe —responde con un marcado acento argentino—, por lo que aprendí inglés rápidamente. A los 17 años presenté un examen de traducción de Cambridge y lo aprobé. Ya luego, me enteré que existían traductores en la ONU y decidí hacer la prueba, y así, estuve allí durante 32 años.

Se dice fácil, pero supongo que no lo ha sido, ¿qué fue lo más complejo de ese trabajo?

Es difícil el contenido de los documentos, no las palabras. Podemos traducir las palabras, pero los contenidos son bastantes complejos, lo que allí se dice.

¿Nos podría dar un ejemplo?

En la ONU se reciben denuncias de todas partes del mundo. Son testimonios que relatan situaciones muy complejas. Se describen cosas muy duras, los temas no son livianos ni fáciles. Tener que traducirlos hace que sea complicado desligarse de ellos.

¿Qué podría ser difícil en la parte técnica?

Bueno, a veces, aunque se hable el mismo idioma en varios países hay objetos y comida que son llamados de forma distinta. Por ejemplo, una fruta, y, entonces, es complejo hacer la traducción para que se entienda en todos los lugares. Pero eso no es algo común, los documentos de la ONU no hablan de hortalizas.

Y en sentido, ¿usted crees que las culturas se ven influenciadas por los idiomas?, es decir, ¿quiénes hablan español pudieran tener ciertos comportamientos diferenciadores de los que no?

Bueno, la verdad no lo sé. Eso es como si fue primero el huevo o la gallina. Yo creo que los idiomas influyen en las culturas y viceversa, también los idiomas tienen influencias sobre otros idiomas.

¿Y cree que podamos en algún momento pasar la barrera del idioma?

Mmmm…

Digo, ¿es posible comunicarnos con alguien con quien no tenemos un idioma en común, llegar a conocer a esa persona?

Creo que no, es una barrera bastante fuerte. Yo no he tenido una experiencia similar. Por eso me gusta servir de puente entre los idiomas, que mis capacidades se usen en pro de comunicarnos y romper esas fronteras.

¿Cómo sociedad hemos hecho algo para derribar esas fronteras?

Sí, bueno, el latín fue creado como idioma franco, pero ya nadie lo habla. Y a veces creamos idiomas para distinguirnos como sociedad o marcar una diferencia y termina siendo peor, como sucede con el catalán, la gente se está dividiendo más, me parece.

¿Qué sucede cuando rompemos la barrera del idioma?, ¿Qué hay detrás de alguien que habla inglés, ruso?

Nos damos cuenta que todos somos básicamente lo mismo. Todos sufrimos, necesitamos querer y ser queridos, no importa nuestro color de piel e idioma. Por eso me gusta mi trabajo, porque puedo hacer ver esa realidad de alguna forma.

¿Y qué no le gusta de ser traductora?

Bueno, el área de traducciones literarias me parece muy difícil, sobre todo la poesía. Hay que ser algo de poeta para traducir poesía. Admiro mucho a quien lo haga.

Si pudiera escoger un idioma para que fuera la lengua universal, ¿cuál sería?

Escogería el español, no solo por ser el idioma que hablo si no porque me parece muy bello.

¿Cuáles son sus palabras favoritas en los idiomas que hablas?

Mmm… me pusiste a pensar un poco… déjame ver. Me gustan por cómo suenan, no importa el significado.

Luciérnaga (español); Candle lights (inglés); Toujours (francés); Venezzia (italiano)

Carlos E. Verde Salina

Carlos E. Verde Salina

(Venezuela)

«Lo que vivo. Lo que veo. Lo que sueño. Eso es escribir para mí»

Periodista y social media manager de profesión, escritor por vocación. Charles Green toma notas de lo que ve y de lo que siente y con ellas va tejiendo su propia narrativa. Es de los que diciendo poco da entender mucho, sin regodearse en frases muy elaboradas ni detenerse en detalles innecesarios. Charles Green va por el mundo disfrutando de cada momento, porque para él vida y arte, vida y narrativa, vida y diversión, son inseparables. Escribir es una de las maneras de estar conectado con la vida, porque lo que vive, lo que ve, lo que sueña, lo transforma en literatura.

IG: @carlosverdesalinas